Philippi posee una larga trayectoria en la vida jurídica de Chile. Es el resultado de una fusión de cuatro Estudios. Sus orígenes se remontan a 1904, cuando los señores Ismael Valdés V. (1853-1916), Oscar Dávila l. (1882-1970) y Julio Philippi B. (1878-1935) fundaron el primer Estudio. A esta oficina se incorporó en 1932 don Julio Philippi I. (1912-1997).
En el año 1905 los señores Manuel Foster R. (1864-1946) y Joaquín Yrarrázaval L. (1896-1947) fundaron el segundo Estudio. A este se incorporó en 1939 don Raúl Yrarrázaval L. (1906-2001). Ambos estudios se unieron el año 1968, llamándose Philippi,Yrarrázaval, Oyarzún & Cox.
En 1962 don Alberto Pulido M. (1911-1995) fundó su estudio junto con don Pablo Langlois D. (1911-1988). Finalmente don Helmut Brunner N. (1915-2010) creó su propia oficina en 1939.
De estas cuatro oficinas surge, en 1980, Philippi, Yrarrázaval, Pulido & Brunner, dando lugar a la formación de un prestigioso Estudio jurídico, siguiendo la línea profesional de los antiguos fundadores, quienes han marcado con esfuerzo y capacidad parte de la historia, no solo jurídica, sino también académica, política e institucional de este país. Cada generación de abogados del Estudio ha continuado una tradición de excelencia en la práctica del Derecho, lo que constituye nuestro capital más importante.
Miembros del Estudio, siguiendo esta arraigada tradición, son profesores y realizan diversas actividades académicas en distintas universidades de Chile. Asimismo, han participado constantemente en actividades de servicio público, prestando asesoría al Estado de Chile en materias limítrofes, proyectos de ley, acuerdos de libre comercio, asuntos financieros y judiciales; apoyando a numerosas instituciones sin fines de lucro y colaborando con la administración de justicia como abogados integrantes de Tribunales Superiores de justicia.





